martes, 12 de marzo de 2013
martes, 5 de marzo de 2013
METODOLOGIA DE APRENDIZAJE, HERRAMIENTA PARA UN APRENDIZAJE EFECTIVO
METODOLOGÍA DE APRENDIZAJE, es un método activo y efectivo
para llegar al aprendizaje, consistente en un cuaderno de trabajo con un referente
teórico y un rayado especial para fomentar y desarrollar el hábito de estudio, a través de la apropiación
de una metodología activa de aprendizaje. Se fundamenta en el principio de
aprender a aprender. Leer bien y saber explicar con palabras propias la
comprensión de un hecho o fenómeno son competencias mínimas que debe poseer un estudiante en esta aventura
del aprendizaje autónomo que le garanticen aprender por si mismo sobre tópicos
que le llamen la atención o que le permitan prepararse para superar el nivel
escolar en el que esté. Está dirigido a estudiantes y docentes de Básica
Primaria, Básica Secundaria y Media, y pretende ser un vehículo para optimizar
el proceso de aprendizaje y apropiación del conocimiento.
El docente actúa como mediador y facilitador del
aprendizaje, orientando el proceso mediante guías de estudio. Una GUÍA DE
ESTUDIO es un instrumento elaborado por
el docente en documento impreso, o a través de un blog o montado en la
plataforma moodle. En el que se establecen las pautas a seguir en una o varias
sesiones de estudio. Está estructurada con los siguientes elementos: Presentación:
Es una breve descripción de los aspectos más sobresalientes de la guía. Logros:
Son formulaciones que expresan los conocimientos y destrezas básicas que cada
estudiante debe aprender mediante el estudio de dicho tema Deben ser
claros, precisos, sencillos, fáciles de cumplir y de evaluar. Contenidos:
Hace referencia a los conceptos motivos de aprendizaje. Actividades: Se refiere a las acciones y conjunto de
tareas que se realizan para lograr el aprendizaje. Recursos: Son los
elementos en los que se puede apoyar el estudiante. Lo constituyen los textos,
enciclopedias, periódicos, ficha de aprendizaje, lápices, lapiceros, entre
otros. Producción textual: Es el resultado tangible del proceso de
aprendizaje. Consiste en producir textos orales o escritos (Exposición,
argumentación, ensayos, informes, planteamiento de solución de problemas o
situaciones) que sustentan el aprendizaje adquirido. Bibliografía y/o
Cibergrafía: La constituyen los textos, las enciclopedias, libros,
revistas, periódicos donde se puede consultar el o los temas del contenido.
El acto de aprendizaje se
materializa en sesiones de estudio, que el estudiante realiza en el salón de
clases o fuera de él, en su casa, en unas
condiciones ambientales
óptimas y unos elementos vitales como Motivación, Memoria, Concentración, Comprensión, Actitud y Organización.
El diseño de un horario de estudio ahorra tiempo y esfuerzo. Sin él se pierde
mucho tiempo ante la indecisión de no
saber que estudiar, cuando se hará o que material se utilizará.
En cada sesión de estudio, el estudiante registra el
momento en el que está estudiando en un rayado especial denominado FICHA DE
APRENDIZAJE. Allí consigna, Tema:
Se registra el nombre del o los temas tratados. Logros: Se
registra el(los) logro(s) que se espera obtener a través de la sesión de estudio. Fecha y tiempo: Se consigna la fecha en la que se realiza la
sesión de estudio y el tiempo (horas y/o minutos) previsto para la misma. Apuntes
y/o Resumen : Se toma apuntes, cuando se escribe en
forma concisa y organizada las ideas de un conferencista, profesor o contenidos
de un programa de televisión o radio, etc. Se requiere ser un buen oyente y
buen lector, para interpretar, analizar, diferenciar lo esencial de lo
accesorio. Hacer un resumen es decir en pocas palabras lo que está dicho en
muchas, para ello, se requiere captar e interpretar la idea o ideas centrales
expuestas por el autor, como también las relaciones que establece entre éstas,
para conformar un todo coherente y lógico. Cuando se leen textos, la evidencia
de que se comprendió lo leído se muestra a través de resúmenes, esquemas,
sustentación de ideas, deducciones o inferencias, entre otras. Bibliografía: Se
registra el nombre del texto utilizado, su autor, editorial, año de impresión,
ciudad donde se imprimió y paginas
consultadas. Si la consulta se hace a través de Internet (cybergrafía) se
relaciona además, la dirección electrónica (URL), es decir, la página web o la enciclopedia virtual consultada.
El acto de aprendizaje, una
vez ejecutado, mediante una o varias
sesiones de estudio y orientado por la guía de estudio, debe
desencadenar en una producción textual oral, escrita o virtual. El estudiante
debe ser capaz de evidenciar las competencias adquiridas mediante una presentación
oral o exposición, elaboración de un ensayo, un comentario o un informe, o la
combinación de estos con imágenes y audio en un blog o wiki o en una página
web.
Finalmente,
la evaluación de los aprendizajes
permite identificar características personales, intereses, y ritmos para
valorar los avances y a la vez proporciona información básica para consolidar o
reorientar los procesos educativos relacionados con el desarrollo integral del
estudiante. La evaluación es realizada por el estudiante (Autoevaluación) y por
el docente (Heteroevaluación). El
estudiante puede hacer una evaluación de su desempeño frente al proceso de
aprendizaje para valorar los avances, verificar si ha cumplido los logros
previstos y enunciados en la Ficha de Aprendizaje, enunciar y escribir las
dificultades encontradas al realizar las actividades propuestas y adoptar
medidas de ajuste para realizar las actividades no cumplidas. El docente
valora el desempeño del estudiante a través de las dos siguientes estrategias y
emite un juicio valorativo que retroalimenta la actuación del estudiante en el
proceso de aprendizaje:
Análisis de las
fichas de aprendizaje:
Se valoran las evidencias de estudio a través del análisis de las fichas de
aprendizaje elaboradas por el estudiante. Se observa como tomó los apuntes, si
lo que escribió allí fue transcrito textualmente o si por el contrario obedece a un razonamiento y procesamiento de
la información. Hizo deducciones o inferencias. Evaluación de la producción
textual: El docente emite un juicio valorativo teniendo en cuenta las
siguientes consideraciones: El texto tiene coherencia, estilo, es claro,
pertinente, sustenta el aprendizaje adquirido, contiene ideas originales o por
el contrario es un repetir de ideas del
autor o autores consultados o es un
copiar y pegar de Internet. El texto tiene una estructura definida, posee un
vocabulario rico, esta definido en un contexto específico.
martes, 26 de febrero de 2013
martes, 19 de febrero de 2013
martes, 12 de febrero de 2013
martes, 5 de febrero de 2013
CONVIVENCIA ESCOLAR
El portón de la escuela se abre y
los jóvenes comienzan a entrar. Es temprano aún, la mañana es fresca y se
respira aire húmedo. El coordinador de convivencia situado en un punto
estratégico, observa el paso lento y decidido de los estudiantes. Responde los
buenos días que muchos estudiantes le dicen.
– No se amontonen, que después no
los observo bien a todos, exclama con voz fuerte. A su lado izquierdo va ubicando los
estudiantes que no portan el uniforme de manera correcta, separándolos del
grupo que se dirige a su salón de clases. A ellos les toca esperar. Una vez se
cierre el portón, serán anotados en el “libro de registro de estudiantes que no
portan el uniforme correcto”.
- Mírese en el espejo imaginario que está allí,
para ver si cumple con el perfil del uniforme, le dice a una joven que trae
unos zapatos tenis morados y a un joven que tiene un corte de pelo moderno con
una abundante y larga cola.
Ahora el portón está cerrado, ya
sonó el timbre que indica la iniciación de las clases, los estudiantes están en
su salón, acompañados del docente de primera hora, pero el grupo separado aún permanece allí, a la entrada, esperando
las indicaciones del coordinador y ser anotados. – Profe, yo aprendo con el pelo largo o
corto, dice el estudiante de la larga cola, dirigiéndose al coordinador. - El
pelo no determina el aprendizaje, argumenta.
- A la escuela no solo se viene a
aprender matemáticas, sociales o lenguaje, contesta el coordinador. - También se viene a aprender normas y fortalecer
valores, recalcó. Se puede aprender matemática con el pelo largo o corto, con
zapatos o sin ellos, pero, si con anterioridad se ha consensuado y fijado que se
debe venir a clases con el pelo corto y con una vestimenta específica, quien no
lo haga así está incumpliendo la regla establecida. Por tanto no está mostrando
aprendizaje en esta área.
La convivencia escolar genera
aprendizajes, que se ven materializados en
distintos espacios formativos: Aulas de clases, recreos, actos en
comunidad, salidas de campo, entre otros y espacios de participación tales como
Consejo de Estudiantes, Consejo Académico, Consejo Directivo, Escuela de
Padres, Consejo de Profesores.
La convivencia escolar debe
desarrollar en las personas la capacidad de convivir e interactuar con los
demás en un marco de respeto mutuo y de solidaridad recíproca, acatando y
cumpliendo con normas previamente consensuadas, que le permitan actuar como
seres autónomos, capaces de tomar decisiones personales, con carácter
preventivo, es decir anticipándose a las consecuencias que sus actos le
generarían, lo que comúnmente se conoce como “pensar antes de actuar”.
Se infiere entonces que para
tener una buena convivencia, escolar y social, se debe cumplir con tres
postulados básicos: 1) Reconocer que existen autoridades y estas se respetan.
2) Acatar normas y cumplir con deberes y 3) Hacer valer sus derechos. Existen autoridades en
casa, el papá, la mamá, el abuelo, entre
otros. En el colegio, los docentes, los coordinadores, el rector. En la calle,
el policía, el soldado, el sacerdote, el alcalde. El cumplimiento de normas y
deberes, facilita la interacción con las demás personas y ayuda a vivir en paz
y armonía con los semejantes, soportados en el respeto mutuo y el reconocimiento
de límites de donde llegan mis derechos y comienzan los de los demás.
Podría pensarse que los dos
primeros postulados, apuntan a formar personas sumisas, que hacen todo lo que
se les ordena, pero no, el equilibrio se logra con el tercero. Se tienen
entonces personas que son capaces de reconocer que tienen unos deberes que
cumplir para poder exigir unos derechos. Se puede estar en desacuerdo con la
autoridad y la inconformidad se manifiesta con el debido respeto, con altura y con
un dialogo asertivo. No se olvide que las relaciones están soportadas en el
respeto mutuo, la autoridad también debe respetar al otro.
lunes, 5 de marzo de 2012
JUSTICIA ESCOLAR
Aprovechando que la seño está sentada en su escritorio, revisando la actividad realizada por uno de sus compañeros de clases, Pedro se toca el bolsillo derecho de su sudadera, y no siente su reproductor mp5. ”Hey, me robaron”, exclama mentalmente. Revisa el bolsillo izquierdo, busca entre su maletín y no encuentra nada. Dirige su mirada hacia donde está la profesora y dice con voz fuerte: Seño, me robaron mi reproductor. Recuerdos y temores llegan a su memoria. Recuerda que quería escuchar a toda hora su música favorita. Un día le pidió a su mamá que le regalara un reproductor de música. “Mami como ya te entregaron mi boletín y salí bien en todas las materias, regálame un mp5”, alcanzó a decir con voz tímida pero decidida. La mamá, pensó que era una bonita oportunidad para motivarle por su buen desempeño académico, no lo dudó un instante y se lo compró. Los temores también llegaron, se acordó que los profesores le decían que no podían llevar objetos de valor a la escuela…, su mamá le recomendó que lo cuidara. Qué hacer?, el reproductor había desaparecido.
Historias como estas se presentan en las aulas de clases con más frecuencia de la que imaginamos. Se Pierden celulares, cámaras fotográficas, útiles escolares, libros, dinero, entre otros. El niño o joven que le quita la merienda al otro, el pequeño que discute con uno más grande y busca al primo o al compañero de la misma talla o más grande para que pelee, burlas por fotos publicadas en Facebook. El joven que lleva en su morral una navaja. Por la tendencia generaliza de hablar en masculino, se menciona al niño o al joven, pero este tipo de conductas también se presenta en mujeres. Las niñas que pelean en recreo, porque una de ellas habló mal de la otra. La escuela es una célula de la sociedad, que refleja las relaciones de las comunidades: En ella se ven cosas malas como violencia, mal trato, robos, vicio, pero también cosas interesantes; buen trato, estímulos, buenas prácticas convivenciales. En fin, está conformada por personas en proceso de formación y otras ya formadas, de carne y hueso con sus temores, frustraciones, expectativas, logros y deseo de superación.
Le corresponde a la familia y a la escuela participar activamente en la solución de esta problemática. La familia como elemento natural y fundamental de la sociedad y la escuela en su papel de formadora para la vida y generadora de pasión por vivir. En esta oportunidad, como lo sugiere el título del artículo, se analiza y propone la intervención que debe hacer la escuela y cómo manejar las situaciones que se presenten. Posteriormente en otro artículo, se hablará del papel e intervención de la familia.
La Ley 115 de 1994, facultó a las instituciones educativas para elaborar un reglamento o manual de convivencia, acorde a la constitución política, en el cual se definan los derechos y deberes u obligaciones de los estudiantes, se establezcan los mecanismos para garantizarles el ejercicio efectivo de sus derechos, prevenir su vulneración o amenaza y restablecer los derechos violados. También, en caso del incumplimiento de deberes, abuso o extralimitación de derechos y la incurrencia en prohibiciones, se establecen las acciones preventivas y/o correctivas del caso, aplicando las sanciones pertinentes, garantizándoles el debido proceso, en concordancia con el Artículo 26 de la Ley de Infancia y adolescencia, dándoles a las sanciones un sentido formativo y educativo, en procura de resaltar la importancia del cumplimiento de normas.
Lo primero que debe hacer la escuela es elaborar el Manual de Convivencia, con la participación conjunta de docentes, padres de familia y estudiantes donde se establezca el conjunto de normas y disposiciones adoptadas por el Consejo Directivo de la Institución para establecer de forma clara e inequívoca los deberes, derechos, prohibiciones, obligaciones, estímulos, sanciones procedimientos y competencias para aplicar estas sanciones y distinciones.
Una vez elaborado el Manual de Convivencia se socializa con cada uno de los estamentos, enfatizando en la importancia de su aplicación para generar una cultura de disciplina preventiva que permita a los estudiantes pensar antes de actuar, es decir que los lleve a prever las consecuencias de sus actos y analizar que les conviene hacer o no hacer. Para esto último es necesario llevar un registro actualizado de los casos presentados y las acciones tomadas.
Es importante manejar un lenguaje jurídico en cada actuación, que los niños, niñas y jóvenes sientan que son sujetos de derechos, que la escuela establece mecanismos necesarios y suficientes para garantizarles el efectivo ejercicio de sus derechos, que previene su vulneración o amenaza y que restablece los derechos violados. También que son sujetos de deberes y que existen comportamientos inapropiados llamados faltas disciplinarias y que ante la comisión de ellas puede recibir una sanción. Que existen unos procedimientos y competencias para aplicarlas y que pueden ser llamados para responder por esos actos inapropiados, escuchándoles en declaraciones libres y espontaneas, que existen cargos en su contra y que pueden presentar pruebas para controvertirlas, que se lleva un expediente, que existe una decisión administrativa declarándolo inocente o culpable de un hecho inapropiado, que existe un fallo, que puede ser asistido por el personero estudiantil, que su mamá o papa debe estar presente si le sanciona, entre otros.
Como manejar los casos de indisciplina o de comisión de faltas de los estudiantes?
La escuela debe aproximarse al sistema judicial ordinario, tomando elementos de éste para manejar los casos de indisciplina o de comisión de faltas. En el Manual de Convivencia deben estar claras las sanciones, los procedimientos y competencias para aplicarla, resaltando que las sanciones tiene un carácter formativo y educativo, en procura de generar cultura en el cumplimiento de normas, para que el estudiante desarrolle la competencia de pensar antes de actuar; analice las posibles consecuencias que sus actos le generarían y con base en ello, toma la decisión correcta. La figura de un Juez Escolar se hace necesaria, para que administre la justicia en la escuela; esta designación puede recaer en el Coordinador. Los casos de conflictos pueden manejarse a través de la conciliación. Las peleas que generen lesiones personales o daños materiales, tendrían una sanción y una conciliación.
Se establecen las sanciones, por ejemplo: Amonestación verbal, Amonestación escrita, Suspensión temporal, Permanencia condicionada y Cancelación de matrícula. Se define que su aplicación es de carácter progresivo y secuencial, resaltando que la secuencia puede iniciarse o continuarse con cualquiera, dependiendo de la levedad o gravedad de la falta cometida. Es competencia de los docentes de las distintas asignaturas la aplicación de la Amonestación verbal y anota la novedad en el Registro de Aula. Le corresponde al Director de Grupo la aplicación de la Amonestación escrita, por varias amonestaciones verbales, registrándola en el Libro del Seguimiento convivencial y refrendándola con su firma y la firma del estudiante sancionado. En los casos anteriores, el proceso disciplinario se inicia de oficio, pero también se puede presentar por queja de un estudiante o un padre de familia o cualquier docente. La queja se instaura ante el coordinador, quien investiga, cita a los implicados, notifica cargos, recibe declaraciones libres y espontaneas, recibe descargos y pruebas y toma la decisión de inocencia o culpabilidad del acusado en el hecho investigado. Si se demuestra culpabilidad, aplica las sanciones Amonestación escrita, Suspensión temporal o Permanencia condicionada, valorando los criterios para aplicar sanciones, atenuantes y agravantes. La decisión se registra en el Libro de Seguimiento convivencial y se refrenda con la firma del estudiante, padre de familia, director de grupo y coordinador. Es competencia de la rectoría la aplicación de la sanción Cancelación de matrícula, mediante resolución motivada, previa remisión del caso y soportes de coordinación mediante un oficio. La resolución debe decir que contra ella proceden los recursos de reposición y en subsidio de apelación.
El proceso disciplinario llevado así, ofrece garantías procesales y hace un aporte significativo en la formación integral de los estudiantes, preparándolos activamente para la vida, generando en ellos sentido de responsabilidad y confianza en los padres de familia que sus hijos e hijas están en buenas manos.
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